No pagues más de 15€/mes por tu alarma

Solicitar presupuesto

Así se protege un almacén al aire libre las 24 horas

Un almacén al aire libre se protege con detección perimetral, verificación por vídeo y conexión a una CRA 24 horas.

Un almacén al aire libre se protege las 24 horas con detección perimetral de exterior, que avisa en cuanto alguien cruza el vallado, cámaras que verifican cada aviso y conexión a una Central Receptora de Alarmas que confirma la intrusión y llama a la Policía. Sirve igual para campas de maquinaria, patios de materiales y depósitos de vehículos.

Por qué un recinto abierto no se protege como una nave

En una nave, la alarma vigila puertas, ventanas y el volumen interior. En un recinto al aire libre no hay muros: el intruso salta el vallado y tiene libre acceso a todo lo almacenado. Por eso el sistema se diseña desde fuera hacia dentro, con detección perimetral en el vallado y los accesos, y una segunda línea en las zonas donde se acumula la mercancía de más valor.

Los equipos también son distintos. La serie de normas UNE-EN 50131 clasifica los componentes de una alarma en clases ambientales de la I a la IV, y un detector expuesto a lluvia, sol y heladas tiene que ser de exterior, no un sensor de interior protegido con una carcasa.

Qué grado de seguridad necesita el sistema

El grado lo fija lo que se guarda y si el sistema va conectado a una central de alarmas. La Orden INT/316/2011, que regula el funcionamiento de los sistemas de alarma en España, asigna el grado de seguridad así:

Qué se almacena Grado Por qué
Materiales, maquinaria o vehículos Grado 2 Industria que se conecta a una CRA
Actividad obligada a tener medidas de seguridad Grado 3 Riesgo medio o alto
Material explosivo reglamentado Grado 4 Alto riesgo, reservado por la Orden

La mayoría de campas y depósitos de empresa entran en grado 2. Lo que cambia de un recinto a otro es cuántos detectores hacen falta para cubrir el perímetro sin dejar huecos.

¿Cómo se evita que salte la alarma por un animal o por el viento?

Con verificación antes de cualquier aviso. La misma Orden obliga a la central a verificar cada alarma de inmediato y a comunicar a la Policía solo las alarmas reales. En exterior, donde un gato, una bolsa o una rama mueven un detector, el método más útil es la verificación por vídeo: el detector dispara la cámara y el operador ve qué ha pasado.

Para considerar válidamente verificada una alarma por este método técnico, el subsistema de video ha de ser activado por medio de un detector de intrusión o de un video sensor, siendo necesario que la cobertura de video sea igual o superior a la del detector o detectores asociados.

— Orden INT/316/2011, artículo 8.1, Boletín Oficial del Estado

En la práctica, cada zona vigilada necesita su imagen. Un detector que cubre un tramo de vallado sin cámara que lo vea no permite verificar, y la central no puede distinguir un intruso de una falsa alarma.

El mantenimiento a la intemperie es más frecuente

Los equipos de exterior se ensucian, se mojan y quedan tapados por vegetación o por la propia mercancía. La Orden INT/316/2011 lo tiene en cuenta: la frecuencia de revisión debe aumentar según el entorno donde está instalado el sistema, con factores como la climatología o la contaminación ambiental.

💡 Consejo técnico: Mantén despejada de vegetación y de acopios la franja que vigila cada detector. Una pila de palés movida unos metros crea un punto ciego que nadie nota hasta el día del robo.

Si tu empresa guarda maquinaria, materiales o vehículos al aire libre, en Tecalsa estudiamos el recinto y diseñamos las alarmas para negocios con verificación visual desde nuestra Central Receptora propia, que reacciona en menos de 20 segundos y avisa a la Policía solo cuando la intrusión es real.